Del cuerpo y de la voz
1 de enero de 2015
El trabajo con Roxana significó para mí un redescubrimiento de mi realidad física y como emergente de esto, una nueva mirada sobre mi voz.
No fue algo que yo me propusiera a-priori pero el trabajo en sí mismo me referenciaba de manera permanente a lo que fue y sigue siendo mi modo de transitar y evolucionar: la comprensión de mi propia voz y la de los que de infinitas maneras me rodean. Por este trabajo comencé a habilitar las puertas que conectaban el inmenso ámbito de mi garganta hacia puntos cercana, mediana, y lejanamente relacionados. El resultado era una manifestación del sonido "entramado" (usando una palabra potente del léxico de esta propuesta) en todo mi ser. Sonido entramado es el resultado de un cuerpo entramado, es poder usar la voz entonces en ese territorio de estabilidad, en un espectro amplio de posibilidades en cuanto a tesitura, color, volumen y otros parámetros propios de repertorios más específicos: música contemporánea, repertorios exóticos, etc.
Desde el dominio del trabajo mismo encontré que el instalarse en una determinada postura y desde allí hacer un trabajo concentrado, minimalista de pequeñas presiones y liberaciones generaba luego una onda expansiva en otras partes del cuerpo, el concepto de "Permanecer" y de "Fugar", marcaban según como se los realizaba una nueva vía de circulación del movimiento y en mi caso personal también del sonido. Dije y sigo diciendo de una manera muy agradecida que una bailarina, con la completud y originalidad de su propuesta me ayudó e iluminó en el trabajo de mi cuerpo y de mi voz.
Galand, Roxana. (2015). Huellas de otras danzas (testimonios de alumnos). En Naturaleza de la fuerza en el cuerpo y la danza

